El senador estadounidense Patrick Kennedy ha confirmado que el obispo católico Thomas Tobin le ha prohibido tomar la comunión. Esta tremenda decisión del obispo tiene que ver con el hecho de que el menor de la que posiblemente sea la saga más católica de la política USA ha votado y defendido la nueva ley que pretende implantar un sistema de seguridad social en el país norteamericano.
La jerarquía religiosa en Estados Unidos considera que el nuevo régimen sanitario, pendiente todavía de debate precisamente en el Senado, se va a convertir en un coladero donde se implantará el derecho al aborto.
Aquí está el artículo del New York Times que habla del asunto. Bajando unos párrafos puede verse cómo, pese a tener una idea muy clara contra el derecho a la interrupción del embarazo, la jerarquía católica todavía no tiene una postura tan definida sobre la pena de muerte, plenamente implantada en muchos Estados del país.
[Adenda 9:44 h. Viendo la portada de La Razón, y su artículo de páginas interiores, parece que para los más ultras ésta es una buena noticia.]